Es el clásico bizcocho de yogurt con dos extras que combinan a la perfección: el café y las nueces.

  • Ingredientes:

– 1 yoghurt natural
– 1 medida de yoghurt de aceite
– 1 sobre de polvo de hornear (gasificante que normalmente se mal llama levadura)
– 2 medidas de yoghurt de azúcar (si es glas se disuelve mejor)
– 3 medidas de yoghurt de harina
– 3 huevos
– 2 cucharadas de café soluble
– 100 gr de nueces
– pizca de sal

  • Preparación (70 minutos):

Previo: poner el yoghurt en un bol para poder utilizar el vaso del yoghurt como medidor. Precalentar el horno a 180 ºC.

1.- Separar las claras de las yemas y montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Reservar en la nevera.
2.- Batir las yemas con el azúcar hasta que adquieran un color blanquecino (tendrán textura de espuma). Si queréis podéis utilizar azúcar glas.
3.- Añadir el aceite en forma de hilo a la mezcla anterior sin dejar de mezclar.
4.- Añadir el yoghurt y el polvo de hornear y batir.
5.- Con un batidor de mano, añadir la harina tamizada poco a poco y con movimientos envolventes. También añadir las dos cucharadas de café soluble. Yo uso un batidor de varillas.
6.- Añadir las claras a punto de nieve poco a poco y también con movimientos envolventes. Yo utilizo la lengua pastelera.
7.- Echar la mitad de la mezcla a un molde previamente untado con mantequilla y espolvoreado con harina (o con pan rallado). Otra opción es usar papel de hornear.
8.- Echar la mitad de las nueces y cubrir con el resto de masa. Finalmente echar el resto de nueces.
9.- Hornear durante 30 minutos sin abrir el horno. Una vez transcurrido este tiempo, se puede abrir el horno y comprobar si esta cocido pinchando el bizcocho con un palillo. Éste debe salir limpio.
10.- Dejar enfriar antes de desmoldar el bizcocho.

A disfrutar!